lunes, 27 de junio de 2016

Lille despierta

Como todos los días después de llegar de clase y antes de subir a casa, Gally abrió el buzón y recogió el correo. Mientras esperaba al ascensor, se dispuso a mirar las cosas que había cogido: Factura, propaganda, más propaganda y ahí estaba, el papel que Annika llevaba días esperando con tantas ganas. Gally sonrió maliciosa mientras subía por el ascensor pensando si ocultaba el papel para gastarle una pequeña broma a su hermana o si se lo daba con un fuerte "¡sorpresa!" cuando llegara unas horas más tarde del trabajo.
Mientras hacía los deberes y esperaba por su hermana, se preguntó qué podría ser aquello que le mandaba su padre desde Japón. Debía ser algo importante, porque Annika no solía hacerle encargos a su padre cuando éste iba de viaje de negocios. Además, su padre lo había entendido, ya que se lo había enviado directamente desde Japón. No había esperado a llegar a Alemania para hacer el envío.
La curiosidad había llegado casi al límite cuando la puerta se abrió y Annika entró en la casa. Gally cogió el papel y corrió hacia ella gritando "¡sorpresa!". Annika la miró con una sonrisa en los labios y al ver el papel se lo arrebató enseguida de las manos:
- ¡¡Por fin!! Mañana antes de trabajar iré a por ella.
- ¿A por ella? - dijo Gally con los ojos como platos - ¿pero qué es, Annika?
- Ya lo verás, Gally, es impresionante y muy especial.
Poco más pudieron hablar antes de que llegara la hora de irse a dormir y Gally tuvo un montón de sueños extraños que no tenían mucho sentido.

Al día siguiente, Annika se levantó temprano para poder pasar por la oficina de correos antes de ir a trabajar. Al llegar vio que el paquete era muy grande y pidió que se lo llevaran a casa. Por suerte ese día solo tenía que dar un par de clases por la mañana, así que cuando Gally llegó a casa, se encontró con su hermana y un paquete enorme en el salón.
- ¿Ese es el paquete? - Gally miraba incrédula la enorme caja que había en el suelo. Annika había apartado la mesita de centro para hacerle sitio.
- Si, ¡estaba a punto de abrirlo! - Annika estaba entusiasmada. Cogió un cutter como si de un bisturí se tratara y se dispuso a cortar el celo que aguantaba ambas tapas de la caja cerradas. La chica empezó a sacar papeles, plástico de burbujas y finalmente sacó lo que parecía una especie de muñeca.
- ¿Una muñeca gigante? ¿Te has comprado una muñeca gigante? - Gally no daba crédito. Aun estaba bastante envuelta, pero tenía toda la pinta de ser una muñeca.
- ¿Qué? ¡No! No es una muñeca Gally - Annika soltó una sonora carcajada y sacó de la caja un pesado libro en el que se podía leer "Manual de instrucciones" en japonés.
- ¿Y entonces qué es? - Gally se moría de la curiosidad y empezó a quitarle el envoltorio para poder verla mejor.
- Es un ordenador personal, pero en forma humanoide. Cuidado, Gally, es muy frágil. - A Gally no pareció convencerle esa explicación.
- ¿Un ordenador personal en una muñeca? ¿Eso no es un robot? - Annika miró a su hermana y sonrió. Cerró el libro tras marcar la página que estaba leyendo y se puso a desenvolver el ordenador personal.
- Esta es Lille03, aunque la llamaremos Lille. Técnicamente tiene parte de robot, aunque su función principal es la de ser un ordenador. Puede conectar con internet y hacer las búsquedas que le pidamos, leernos nuestros e-mails y contestarlos, indicarnos una dirección, mantenernos informadas de las últimas noticias...
- ¿Pero cómo? ¿Tiene una pantalla? ¿Dónde se le enchufa el teclado? - Mientras Annika iba desenvolviendo a Lille03, Gally iba escudriñándola detenidamente, buscando cualquier cable o clavija.
- No, Gally. Lille habla. - Annika había acabado de quitar todo el plástico de burbujas y ahora miraba con una gran sonrisa el manual de instrucciones mientras palpaba la nuca de Lille. Se escuchó un pitido agudo y los ojos de Lille se abrieron. Gally se sobresaltó al ver que éstos brillaban. Ambas se la quedaron mirando mientras cargaba el sistema, expectantes.
- Konnichi-wa. Watashi no namae wa Lille desu. Donna goyou deshou ka? (Buenos días.Mi nombre es Lille. En qué os puedo ayudar?) - La voz de Lille era aguda, pero suave. Sus movimientos eran gráciles y delicados. Parecía una personita de verdad.
- ¿Konnichi-wa? (¿Buenos días?) - dijo Gally en cuanto salió de su asombro - ¿No tendría que ser Konban-wa (buenas tardes)?
- Debe tener mal la hora, tengo que configurarla. - Annika se puso a mirar el manual entusiasmada. Estaba deseando ponerse a probar los límites de Lille.
- Atashitachi wa supein-jin desu ka? (Sois españolas?) - Dijo Lille con una tímida sonrisa. Gally y Annika se miraron asombradas. ¿Había detectado por su cuenta el idioma que habían estado hablando?
- Iie, watashitachi wa doitsu-jin desu. (No, somos alemanas.) - respondió Gally con la boca abierta.
- Entschuldigen Sie mir, bitte. Ich kann auch Deutsch sprechen. (Perdonadme, por favor. También puedo hablar alemán.) - Lille cambió automáticamente de idioma sin ninguna dificultad. Gally y Annika no se lo podían creer.
- ¿Acaba de cambiar de idioma? - dijo Gally señalandola con los ojos como platos.
- Supongo que es como en un ordenador normal... - Annika se puso a pasar páginas del manual buscando el apartado de los idiomas, para ver si especificaba algo. - ... lo que no sabía era que el conversacional lo detectara a la primera.
- Warum sprechen Sie wieder auf spanisch? (Por qué habláis otra vez en español?) - Lille parecía confundida. Miraba a Gally y a Annika y no acababa de comprender por qué no usaban el idioma que le decían.
- Wir..  (Nosotras...) - Gally se quedó pensando. Realmente no sabía responder a esa pregunta. Desde que su hermana llegó habían estado hablando en castellano a pesar de que mientras vivían juntas en Alemania habían hablado en alemán o incluso en japonés. Quizá el hecho de que Annika necesitara practicar el idioma había sido un factor importante. - Wir sind in Spanien. (Nosotras estamos en España) - contestó finalmente Gally satisfecha.
- ¿Entonces preferís que hable en español? - dijo Lille tras una pequeña pausa en la que parecía estar haciendo cálculos mentales.
- Si, Lille. Por favor, háblanos en español. - era la primera vez que Annika se dirijía a Lille. Había estado mirando por encima el manual de instrucciones mientras Gally trataba de "configurar" el idioma. - Yo me llamo Annika y ella es mi hermana Gally.
- Encantada de conoceros. Necesito saber quién va a ser mi usuaria principal. - Lille parecía más animada. Gally se preguntaba si las expresiones faciales eran aleatorias o si estaban ligadas a las frases que decía.
- Yo seré tu usuaria principal - dijo Annika emocionada. Después de una conversación sobre el día, la hora, la conexión a internet, preferencias, las cuentas de las redes sociales e información para rellenar un perfil, Lille estaba configurada y lista para empezar.
Mientras Annika "jugaba" con su extravagante ordenador nuevo, Gally observaba desde el sofá. No parecía una máquina, era tan natural, tan viva.

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